Gerardo Mata Solis

Cultivo de café y caña con tradición

La historia de Gerardo y su familia es una historia de esfuerzo, sueños y raíces profundas. Todo comenzó cuando Gerardo heredó las primeras plantaciones de café de sus padres. Pero sabía que, para hacer crecer lo que sus padres habían empezado, debía buscar nuevas oportunidades. Así fue como tomó la difícil decisión de viajar a Estados Unidos con la esperanza de ganar dinero y poder comprar más tierras para cultivar.
Allí le esperaban años de trabajo duro, en condiciones difíciles y bajo una estricta jerarquía. Pero cada día de esfuerzo tenía un propósito: volver a su tierra y darle un futuro mejor a su familia.

Al regresar, Gerardo se dedicó por completo a su gente y a la tierra. Con amor y dedicación, fue ampliando su producción de caña de azúcar y café. Hoy, junto a su familia, produce azúcar de forma artesanal cada 15 días en su tetera tradicional, mientras que la cosecha del café se realiza entre diciembre y febrero, como dicta la tradición.

En su finca trabajan personas de Panamá y de otros países vecinos. Para Gerardo, la justicia y la igualdad son principios innegociables: cada persona merece ser tratada con respeto y recibir un pago justo por su trabajo.

Detrás de todo lo que hace están sus valores más profundos: la religion catolica, la igualdad, el amor al prójimo y una fe que guía su forma de ver la vida. Gerardo cree firmemente en el respeto, la tolerancia y en el poder del amor hacia los demás, sin importar la forma de vida. Otro valor que le acompaña es el amor por las tradiciones. Como él mismo dice:

 

“Dota nació de la caña y el café. Por eso queremos mantener vivas nuestras tradiciones y que la gente entienda lo difícil que era todo antes de la industrialización.” 

Su mayor deseo es poder transmitir este conocimiento y este amor por la tierra a sus nietos y a las nuevas generaciones. Por eso, abren las puertas de su finca a escuelas y grupos de jóvenes, para que conozcan este trabajo y aprendan sobre la producción sostenible y el respeto por la naturaleza. Si está interesado en excursiones escolares con Gerardo u otros héroes de Dota, puedes encontrar más información aquí.

Desde siempre, Gerardo supo que Santa María, el pueblo donde nacieron él y su esposa, sería su hogar para toda la vida. Lo que más valora de esta tierra son sus personas: amables, trabajadoras y hospitalarias, como él y su familia.Y pensando en el futuro, sueña con aprender nuevos idiomas. ¿La razón? Poder recibir a personas de todo el mundo, compartir historias, aprender unos de otros y seguir sembrando semillas de respeto y amor por la vida.