KABU

Un espacio para compartir, crecer y reconectar con la comunidad

Todo empezó hace 20 años. El primer negocio fue impulsado por Guillermo, su hermano mayor Diego y su mejor amigo Mariano, todos originarios de Santa María de Dota. Comenzaron en San José con un pequeño café ubicado en el lobby de un edificio de oficinas. Pero en 2020 llegó la pandemia, y con ella un cambio profundo en los hábitos laborales: muchas personas comenzaron a trabajar desde casa, y la necesidad de tomar algo fuera de casa desapareció.

Como consecuencia, tuvieron que replantearse su camino. Para Guillermo, con toda su experiencia y conocimiento en los negocios, estaba claro: había que volver a emprender. Así fue como él y su hermano decidieron regresar a Santa María, su tierra natal, para reconectarse con sus raíces, aportar a su comunidad de origen y comenzar de nuevo.

Lo que nació de forma sencilla ha crecido de manera constante en los últimos cuatro años hasta convertirse en un lugar único: cafetería, tienda de productos locales y espacio para reunirse, compartir y disfrutar productos ecológicos transformados en comida y café deliciosos.

Lo más importante para Guillermo y su equipo es que quienes visitan KABU encuentren un ambiente cálido, humano y auténtico. Su forma de trabajar se basa en una filosofía clara: empezar en pequeño y crecer con las respuestas y necesidades de sus clientes. Por eso, lo que más le motiva a Guillermo es el contacto directo con las personas. La esencia de KABU se basa en tres pilares que se entrelazan de forma natural y dan vida a su propuesta. En primer lugar, la atención personalizada y el servicio al cliente, donde cada persona se sienta verdaderamente bienvenida, como en casa, con un trato cercano, humano y flexible. En segundo lugar, el diseño y el ambiente, que buscan transmitir armonía, frescura e innovación; muestra de ello es la galería de arte con obras de un artista local, que aporta calidez y carácter al espacio. Por último, la calidad del producto es el corazón de todo: ingredientes cuidadosamente seleccionados, altos estándares y un compromiso profundo con lo natural y lo auténtico.

“Usted no se puede cerrar a hacer las cosas usted mismo. Tiene que apoyarse en toda la gente. Dota tiene mucho potencial. Mucha gente, muchos artesanos, muchos productores, gente muy buena que hace cosas extraordinarias y en todos los campos.”

KABU es mucho más que un negocio: es un proyecto profundamente comprometido con su comunidad. Guillermo y su equipo saben que nada se construye en soledad. Cuentan con el apoyo de sus familias y colaboran activamente con productores, emprendedores e instituciones locales. Abren sus puertas a todos, sin condiciones, con el deseo sincero de construir una red solidaria que impulse el enorme potencial de Dota.

Lo que más inspira a Guillermo y su equipo es poder apoyar a los demás, porque creen firmemente que todo lo que uno entrega a su entorno, vuelve multiplicado. Esta filosofía guía su trabajo diario y refuerza su visión de un emprendimiento que no solo crece, sino que construye comunidad. Si usted tiene un emprendimiento y quiere formar parte de la red de productores o colaborar con iniciativas como KABU, conozca más aquí.

Además, KABU también contribuye activamente al cuidado del medioambiente, trabajando con aliados como la Finca Orgánica Santa Cecilia, ubicada en la cima de Dota. Esta finca produce de forma 100 % orgánica, y en KABU se procura que todos los ingredientes sean lo más naturales posible y libres de agroquímicos. Para Guillermo, Dota es un lugar único, lleno de gente trabajadora y amable, capaz de sacar lo mejor de la tierra con sabiduría, amor y dedicación.